Como afrontar un despido

Perder el empleo es un golpe que impacta no sólo en el ámbito laboral, las repercusiones que van desde la pérdida de autoestima hasta la depresión, se instalan en el terreno personal y pueden ser un obstáculo para hallar un nuevo trabajo.

Ser despedido es un episodio traumático que genera un alto nivel de estrés y que se asocia con recuerdos dolorosos, de ahí la necesidad de darle un tratamiento adecuado para evitar que se vuelva un lastre, dice en entrevista el psicólogo organizacional Victor Muriedas.

"El tener un trabajo es sinónimo de estabilidad y bienestar, independientemente de si nos gustaba o no, era el medio que nos permitía generar ingresos y nos daba certidumbre (...), perderlo afecta el estado de ánimo y la salud", asegura por su parte el administrador y experto en manejo del estrés de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Carlos González Chimal.

Las afectaciones no se limitan al despedido, al generar un estado de ánimo deprimido, la angustia puede extenderse a la familia, amigos o pareja y afectarlos negativamente.

A pesar de que el panorama es sombrío y el camino difícil, la mayoría de las personas "logra salir de esta etapa si necesidad de ayuda profesional y supera el episodio", asegura Muriedas.

Para algunos otros, el estrés puede ser benéfico, ya que ayuda a tomar decisiones más acertadas en menor tiempo y da impulso para continuar, según la directora de la división de estudios del Estrés Post-Traumático de Mount Sinai School of Medicine, Rachel Yehuda.

Guía de supervivencia

No existen recetas mágicas, pero sí algunas sugerencias para pasar este mal trago y evitar que las enfermedades, la depresión y el estrés se apoderen de tu vida.

1. Acepta tus emociones: Ser despedido es doloroso, más allá que lo hayas buscado o no, es un momento "donde puedes sentir muchas emociones que estaban sepultadas en tu inconsciente y afloran con la fuerza de un volcán", asegura el psicólogo y colaborador de Bumeran.com, Pablo Nachtigall. Lo primero que debes hacer es acepta el dolor, la rabia o tristeza que puedas llegar a sentir; no hay nada peor que intentar tapar esos sentimientos y comenzar a juzgarte.

2. No es una descalificación hacia ti: generalmente este hecho se asocia con la manifestación de que no eres suficientemente bueno o capaz de conservar un trabajo, en lugar de tomarlo como una oportunidad para obtener un empleo mejor. Victor Muriedas recomienda repasar lo que aprendiste en tu ex trabajo y ver cuáles de esas fortalezas y/o habilidades te servirán para tu próxima tarea. "Cuando la gente hace este ejercicio se da cuenta de que puede ser mejor en una tarea, que es capaz de vincularse mejor con las personas o que su anterior empleo no era el adecuado para explotar todo su potencial", dice.

3. Expresa tus sentimientos y compártelos: cuando hayas identificado el sentimiento que te genera el despido: rabia, enojo, frustración, etcétera, intenta compartirlo con gente cercana a ti. "Obtener retroalimentación, consejos, apoyo o sólo que te escuche tu familia, un colega o algún profesional puede valiosas oportunidades de crecimiento y ayudarte a conseguir un nuevo empleo en el que tendrás mayor conciencia de tus habilidades", propone Nachtigall.

4. Pon manos a la obra: no eches los consejos en saco roto, una vez que hayas obtenido las sugerencias, concéntrate en buscar un empleo que no sólo te pague la renta, sino en aquél que te permita desarrollar tu creatividad y todo tu potencial. Acto seguido desarrolla un plan con metas específicas para tu búsqueda de empleo y ¡manos a la obra!

vía: ccnexpansion.com

No hay comentarios: